
Toda investigación comienza con una pregunta. Sin embargo, para obtener respuestas fiables, es fundamental identificar qué datos serán necesarios para analizar el problema o fenómeno que se quiere estudiar.
La selección de los datos es una de las etapas más importantes del proceso de investigación, ya que influye directamente en la calidad de los resultados y en las conclusiones que podrán extraerse posteriormente.
De forma general, los datos pueden clasificarse en dos grandes categorías:
📊 Datos cualitativos
Son aquellos que describen características, opiniones, percepciones o comportamientos. Ayudan a comprender aspectos que no pueden expresarse únicamente mediante números.
Ejemplos:
- Nivel de satisfacción.
- Opiniones sobre un servicio.
- Preferencias de los usuarios.
- Categorías o perfiles de población.
🔢 Datos cuantitativos
Son aquellos que pueden medirse y expresarse numéricamente. Permiten realizar comparaciones, identificar tendencias y aplicar técnicas de análisis estadístico.
Ejemplos:
- Edad.
- Ingresos.
- Número de visitas.
- Tiempo de espera.
- Frecuencia de uso.
La importancia de recoger los datos adecuados
No todas las investigaciones requieren la misma información. Por ello, antes de iniciar la recogida de datos es necesario definir claramente los objetivos del estudio y las preguntas que se desean responder.
Una planificación adecuada permite optimizar los recursos, mejorar la calidad de la información obtenida y garantizar que los análisis posteriores aporten resultados relevantes y fiables.
En 3Datos creemos que un buen análisis estadístico comienza mucho antes de aplicar una técnica o generar un informe: comienza con la elección correcta de los datos que se van a recoger.
Porque detrás de cada conclusión sólida hay una estrategia de recogida de datos bien diseñada. 📈
